El día en que mi “padrastro” falleció, mi madre, entusiasmada, fue a la notaría para hacer la transferencia, ¡y descubrió algo horrible!
Mi madre me contó que al principio su trabajo consistía solo en limpiar, cocinar y cuidar de su salud. Don Eduardo era un hombre amable y de pocas palabras, pero a menudo le contaba historias de su juventud, de sus viajes de negocios por toda América Latina. Mi madre, por su naturaleza honesta y trabajadora, … Read more