🇭🇳 Honduras cambia de rumbo y México queda fuera de la foto: la apuesta de Nasry Asfura entre Trump y China

🇭🇳 Honduras cambia de rumbo y México queda fuera de la foto: la apuesta de Nasry Asfura entre Trump y China

Tegucigalpa/Washington. La llegada de Nasry “Tito” Asfura a la presidencia de Honduras ha estado acompañada por una acelerada redefinición de la política exterior del país. Incluso antes de asumir oficialmente el cargo, el entonces presidente electo realizó movimientos diplomáticos que dejaron clara su intención de acercarse a Estados Unidos e Israel.

El 18 de enero de 2026, apenas nueve días antes de su toma de posesión, Asfura viajó a Jerusalén y se reunió con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, además del presidente Isaac Herzog y el canciller Gideon Sa’ar. Israel describió la visita como una oportunidad para relanzar la relación bilateral y ampliar la cooperación en áreas como agricultura, tecnología, comercio y turismo.

La visita llamó la atención precisamente porque Asfura todavía no era presidente. Su toma de posesión ocurrió el 27 de enero.

🗳️ Una elección marcada por la incertidumbre

Asfura llegó al poder después de una elección presidencial extremadamente competida. El proceso electoral hondureño de 2025 estuvo acompañado por cuestionamientos, retrasos en el conteo y una diferencia muy estrecha entre los principales candidatos.

El resultado terminó colocando a Asfura al frente del gobierno, en un contexto regional caracterizado por un evidente desplazamiento político hacia gobiernos conservadores y una creciente competencia entre Washington y Pekín por influencia en América Latina.

Para el nuevo mandatario, la prioridad parecía clara: fortalecer la relación con Estados Unidos.

Pero existía un problema.

Honduras llevaba apenas tres años de relaciones diplomáticas con China.

🇨🇳 El complicado legado de la ruptura con Taiwán

En marzo de 2023, el gobierno de Xiomara Castro rompió relaciones diplomáticas con Taiwán y estableció vínculos con la República Popular China. La decisión fue presentada como una oportunidad para atraer inversiones, abrir nuevos mercados y profundizar la cooperación económica con Pekín.

Sin embargo, algunos sectores económicos hondureños consideran que los beneficios esperados no llegaron con la rapidez prometida.

El sector camaronero es uno de los ejemplos más importantes. En 2025, Honduras apenas exportó alrededor de 723.000 libras de camarón a China, equivalentes a unos 2,38 millones de dólares, según datos de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras.

La diferencia con el mercado taiwanés resulta significativa. Aunque Honduras ya no mantiene relaciones diplomáticas con Taipéi, Taiwán continuó siendo un mercado mucho más relevante para el camarón hondureño que China. En julio de 2026, medios hondureños reportaron que Honduras estaba exportando aproximadamente cuatro veces más camarón a Taiwán que a China, incluso pese al arancel taiwanés del 20 %.

La realidad económica, por tanto, es mucho más complicada que un simple cambio de bandera diplomática.

🤝 Asfura se acerca a Washington

Mientras el futuro de la relación con China permanece abierto, Asfura ha acelerado sus contactos con la administración de Donald Trump.

El mandatario hondureño participó el 7 de marzo en la cumbre denominada “Shield of the Americas”, celebrada en el Trump National Doral de Miami. El encuentro reunió a dirigentes de distintos países del continente para discutir seguridad regional, migración, narcotráfico y cooperación económica.

Entre los asistentes estuvieron Javier Milei, Nayib Bukele, Daniel Noboa, Rodrigo Paz, Santiago Peña, Luis Abinader, José Raúl Mulino y el propio Asfura, entre otros líderes regionales.

La presencia hondureña en Doral fue especialmente significativa porque simbolizó el acercamiento de Tegucigalpa a la agenda de seguridad impulsada por Washington.

El propio gobierno hondureño presentó la cumbre como una oportunidad para profundizar la cooperación en seguridad, migración, inversión y lucha contra el crimen organizado.

🇲🇽 Y entonces aparece México

Aquí es donde la historia adquiere una dimensión mucho mayor.

México no estuvo entre los gobiernos invitados a la reunión de Doral. Tampoco estuvieron Brasil y Colombia, dos de las mayores economías latinoamericanas.

La ausencia mexicana contrastó con la presencia de varios gobiernos considerados más cercanos ideológicamente a Washington.

Y durante la cumbre, Trump colocó nuevamente el problema del narcotráfico mexicano en el centro de su discurso.

Para México, el mensaje era incómodo: mientras Honduras estrechaba su cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, el gobierno mexicano insistía en que cualquier cooperación debía respetar estrictamente la soberanía nacional.

Claudia Sheinbaum ha defendido precisamente esa posición: cooperación sí, intervención militar estadounidense en territorio mexicano, no.

⚖️ Dos estrategias completamente diferentes

La diferencia entre Honduras y México no significa necesariamente que uno de los dos países tenga más influencia que el otro.

De hecho, la comparación revela algo más interesante.

Honduras necesita mantener relaciones económicas con diferentes socios mientras intenta acercarse políticamente a Washington. México, por su parte, tiene una relación económica extraordinariamente profunda con Estados Unidos gracias al T-MEC y a la integración de sus cadenas productivas.

Por eso, México puede permitirse una estrategia diferente: mantener un canal bilateral directo con Washington sin necesariamente participar en todas las iniciativas multilaterales promovidas por la Casa Blanca.

La cuestión es cuánto tiempo podrá mantenerse esa estrategia si el proyecto del “Escudo de las Américas” continúa creciendo.

🇨🇳 Honduras tampoco puede simplemente cerrar la puerta a China

El caso hondureño demuestra precisamente la dificultad de escoger un bando de manera absoluta.

Desde 2023, Tegucigalpa ha construido acuerdos y mecanismos de cooperación con Pekín. Además, empresas hondureñas y sectores productivos mantienen intereses comerciales vinculados al mercado chino.

Por eso, aunque el gobierno de Asfura ha mostrado una clara inclinación hacia Washington, el retorno inmediato a Taiwán no es una decisión sencilla.

La economía introduce límites que la diplomacia muchas veces no puede ignorar.

Los datos del sector camaronero son una muestra clara: pese al giro diplomático de 2023, China no consiguió sustituir rápidamente el mercado taiwanés. En 2025, las exportaciones hondureñas de camarón a China siguieron siendo marginales.

Y en julio de 2026, la prensa hondureña seguía reportando que el mercado taiwanés tenía mayor peso para el sector que el chino.

🌎 Una nueva batalla por la influencia en América Latina

Lo que está ocurriendo en Honduras forma parte de una disputa mucho más grande.

Estados Unidos busca reforzar su influencia política, económica y de seguridad en el hemisferio, mientras China continúa ampliando sus vínculos comerciales y diplomáticos con América Latina.

Los gobiernos de la región están intentando navegar entre ambas potencias.

Honduras parece haber elegido una fórmula híbrida: acercamiento político y militar a Washington, pero sin cerrar completamente la puerta económica a Pekín.

México, en cambio, apuesta por mantener una relación bilateral directa con Estados Unidos mientras defiende una política exterior basada en la soberanía y evita comprometerse automáticamente con las iniciativas de seguridad impulsadas desde Washington.

🔥 El verdadero dilema para México

Por eso, la ausencia de México en Doral puede parecer, a primera vista, una derrota diplomática.

Pero también puede interpretarse de otra manera.

México no necesita necesariamente aparecer en una fotografía junto a otros gobiernos para conservar influencia sobre Washington. Su peso económico, su frontera de más de 3.000 kilómetros con Estados Unidos y su integración comercial hacen que la relación bilateral tenga una importancia que Honduras simplemente no puede replicar.

La pregunta verdaderamente importante es qué ocurrirá si la iniciativa estadounidense comienza a incorporar a más países.

La Casa Blanca ya ha dejado abierta la posibilidad de ampliar la coalición.

Si eso sucede, México tendrá que decidir si continúa observando desde fuera, mantiene su propia estrategia bilateral o acepta participar bajo las condiciones establecidas por Washington.

🧭 Honduras, Trump y una apuesta todavía abierta

La presidencia de Nasry Asfura apenas lleva unos meses, pero ya ha dejado una señal evidente: Honduras quiere recuperar protagonismo en la relación con Estados Unidos.

Su viaje a Israel antes de asumir el cargo, sus contactos con funcionarios estadounidenses y su participación en el “Shield of the Americas” muestran una política exterior mucho más orientada hacia Washington.

Pero el caso chino demuestra que una cosa es cambiar el discurso diplomático y otra muy diferente modificar las estructuras económicas que se construyeron durante los últimos años.

Honduras todavía tiene que resolver esa contradicción.

Y México enfrenta una pregunta diferente: ¿puede mantenerse fuera de las nuevas alianzas regionales de seguridad y, al mismo tiempo, conservar el enorme peso que tiene en la relación con Estados Unidos?

La respuesta todavía no está escrita.

Lo que sí está claro es que América Latina atraviesa una nueva etapa de competencia geopolítica. Washington quiere recuperar espacio, Pekín no parece dispuesto a retirarse y los gobiernos latinoamericanos tendrán que decidir hasta dónde acercarse a cada potencia sin perder margen de maniobra.

Y en medio de ese tablero, Honduras puede ser pequeño en términos económicos, pero su giro diplomático podría convertirse en una señal mucho más grande de lo que parece.

¿Crees que México debería mantener su estrategia independiente o terminará teniendo que sentarse en la mesa del “Escudo de las Américas”?