💸 El superpeso regresa: el dólar cae por debajo de los 17 pesos y comienza a dolerle a millones de mexicanos
Ciudad de México. — El peso mexicano vuelve a colocarse en el centro de la conversación económica después de registrar una fuerte apreciación frente al dólar. La cotización por debajo de los 17 pesos por dólar representa una buena noticia para algunos mexicanos, pero también comienza a generar preocupación entre familias que reciben remesas, empresas exportadoras y trabajadores vinculados a sectores que venden sus productos en Estados Unidos.
La paradoja es evidente: durante años, un dólar caro fue considerado uno de los principales problemas para la economía mexicana. Ahora, con el llamado “superpeso”, el escenario comienza a invertirse. El dólar más barato aumenta el poder adquisitivo de quienes compran productos o servicios en Estados Unidos, pero reduce el valor en pesos de los ingresos que llegan desde ese país.
📉 Un peso que sorprendió a los pronósticos
A principios de 2025, numerosos analistas anticipaban un debilitamiento del peso y contemplaban la posibilidad de que el dólar se acercara a los 21 pesos.
El comportamiento terminó siendo prácticamente el contrario.
De acuerdo con las cifras mencionadas en el análisis, el peso ha acumulado una apreciación cercana al 20 % frente al dólar desde enero de 2025. El tipo de cambio FIX reportado por Banco de México para el 25 de agosto de 2026 se ubicó alrededor de 16.94 pesos por dólar, frente a aproximadamente 18.69 pesos registrados un año antes.
La diferencia puede parecer pequeña cuando se observa solamente en una pantalla financiera, pero tiene consecuencias importantes cuando se multiplica por miles de dólares y millones de operaciones.
💵 El golpe que sienten las familias receptoras de remesas
Uno de los ejemplos más claros aparece en las remesas.
Una familia mexicana que recibe dinero de un familiar que trabaja en Estados Unidos puede recibir menos pesos aunque el migrante envíe exactamente la misma cantidad de dólares.
Por ejemplo, si un trabajador envía 1,000 dólares, cuando el tipo de cambio era de 18.69 pesos, la familia recibía aproximadamente 18,690 pesos.
Con un dólar de 16.94 pesos, esos mismos 1,000 dólares representan alrededor de 16,940 pesos.
La diferencia es de aproximadamente 1,750 pesos por cada 1,000 dólares enviados.
Si esa cantidad se repite durante seis meses, la diferencia acumulada puede superar los 10,000 pesos. En un año, podría acercarse a los 21,000 pesos, dependiendo de cómo evolucione el tipo de cambio.
Para una familia que utiliza las remesas para pagar alimentos, electricidad, transporte, vivienda, educación o medicamentos, esa diferencia puede representar una cantidad considerable.
El migrante no necesariamente está enviando menos dinero. El problema es que cada dólar compra ahora menos pesos.
🏭 Los exportadores enfrentan el otro lado del superpeso
Las remesas no son el único sector afectado.
México es una de las principales plataformas manufactureras y exportadoras hacia Estados Unidos. Automóviles, autopartes, electrónicos, maquinaria, equipos médicos, alimentos y productos agrícolas forman parte de un enorme flujo comercial entre ambos países.
Y aquí aparece una dificultad.
Una empresa mexicana que vende sus productos por 100,000 dólares recibía aproximadamente 2 millones de pesos cuando el dólar estaba a 20 pesos.
Con un tipo de cambio de 17 pesos, esos mismos 100,000 dólares representan solamente 1.7 millones de pesos.
La empresa vendió exactamente la misma cantidad en dólares, pero recibió 300,000 pesos menos al convertir sus ingresos.
El problema se vuelve más importante cuando la compañía mantiene buena parte de sus gastos en pesos: salarios, electricidad, servicios, impuestos, proveedores nacionales y otros costos operativos.
Si el fenómeno se prolonga, los márgenes de ganancia pueden comprimirse.

Las empresas pueden intentar compensarlo mediante mayor productividad, reducción de costos, ajustes de precios o menores inversiones. En determinados casos, una presión prolongada podría incluso afectar decisiones de contratación.
Esto no significa que un dólar por debajo de 17 pesos vaya a provocar automáticamente despidos masivos. El efecto depende de cada empresa, sector y estructura financiera. Sin embargo, sí existe un mecanismo económico que puede reducir la competitividad de los exportadores.
📦 Pero también existen grandes ganadores
El superpeso no representa únicamente malas noticias.
Los importadores se encuentran entre los principales beneficiados. Una empresa mexicana que compra maquinaria estadounidense, tecnología, componentes o materias primas cotizadas en dólares puede adquirir esos productos utilizando menos pesos.
Una máquina de 100,000 dólares, por ejemplo, costaría aproximadamente:
Con un dólar a 20 pesos: 2 millones de pesos.
Con un dólar a 17 pesos: 1.7 millones de pesos.
La diferencia sería de aproximadamente 300,000 pesos.
El mismo fenómeno puede beneficiar a consumidores que compran productos importados y ayudar a reducir algunas presiones provenientes de los costos internacionales.
Esto no significa que todos los precios en los supermercados bajen automáticamente. Existen costos logísticos, salarios, impuestos, intermediarios y márgenes comerciales que también influyen. Pero un peso fuerte puede contribuir a abaratar determinados componentes importados.
✈️ Viajar a Estados Unidos también resulta más barato para los mexicanos
Para quienes ganan en pesos y necesitan comprar dólares, el escenario resulta mucho más favorable.
Si una persona necesita 2,000 dólares, con un tipo de cambio de 20 pesos tendría que desembolsar aproximadamente 40,000 pesos.
Con un dólar a 17 pesos, necesitaría alrededor de 34,000 pesos.
La diferencia es de unos 6,000 pesos.
Por eso, para un mexicano que planea viajar a Estados Unidos, comprar productos estadounidenses o pagar gastos denominados en dólares, el superpeso puede ser una excelente noticia.
La situación se invierte para los estadounidenses que visitan México: sus dólares ahora compran menos pesos, por lo que México puede resultar relativamente más caro medido desde Estados Unidos.
💰 ¿Por qué está tan fuerte el peso?
La fortaleza del peso no puede explicarse mediante una sola causa.
Uno de los factores es el comportamiento internacional del dólar y las expectativas relacionadas con la economía estadounidense y las decisiones de la Reserva Federal.
Otro elemento importante son las tasas de interés mexicanas.
Una tasa relativamente elevada puede hacer que los activos denominados en pesos resulten atractivos para determinados inversionistas internacionales. Esto está relacionado con estrategias conocidas como carry trade, mediante las cuales algunos participantes buscan aprovechar diferencias entre las tasas de interés de distintos países.
Pero existe un riesgo.
Parte de los flujos que respaldan al peso puede provenir de inversionistas de corto plazo. Ese capital puede entrar rápidamente cuando las condiciones son favorables y también salir rápidamente si cambia la percepción de riesgo.
Por eso, un peso fuerte no garantiza que el dólar permanecerá indefinidamente por debajo de los 17 pesos.
⚠️ El factor Estados Unidos sigue siendo fundamental
La relación comercial entre México y Estados Unidos es otro elemento clave.
Una gran proporción de las exportaciones mexicanas tiene como destino el mercado estadounidense. Cualquier cambio significativo en las relaciones comerciales, aranceles, cadenas de suministro o expectativas económicas puede provocar movimientos importantes en el tipo de cambio.
También podrían influir:
Cambios en las tasas de interés de Estados Unidos.
Decisiones futuras de Banco de México.
Salidas de capital extranjero.
Mayor incertidumbre política o económica.
Una crisis internacional.
Cambios en el apetito global por el riesgo.
Una desaceleración de la economía mexicana o estadounidense.
Por eso, afirmar que el dólar “nunca volverá” a los 18 o 19 pesos sería tan arriesgado como haber asegurado hace un año que necesariamente llegaría a 21.
🏦 Banco de México enfrenta un delicado equilibrio
La política monetaria también tendrá un papel fundamental.
Banco de México debe procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda y, al mismo tiempo, tomar en cuenta las condiciones de crecimiento económico.
Una reducción de las tasas podría disminuir parte del atractivo financiero del peso, pero el banco central no puede utilizar las tasas simplemente para intentar fijar el precio del dólar.
Además, las presiones inflacionarias continúan siendo relevantes, particularmente en algunos componentes de la inflación subyacente y los servicios.
La autoridad monetaria, por tanto, tiene que encontrar un equilibrio entre inflación, crecimiento, condiciones financieras y estabilidad cambiaria.
🤔 ¿Cuál es el precio “correcto” del dólar?
No existe una cifra mágica.
Un dólar a 17 pesos tiene ganadores y perdedores. Uno a 18 también. Uno a 20 también.
Lo importante para muchas empresas y familias es que el tipo de cambio sea relativamente estable y predecible, porque eso permite planificar inversiones, costos, salarios, compras y presupuestos.
Un movimiento demasiado rápido puede resultar más complicado que una cotización determinada.
La verdadera pregunta no debería ser simplemente cuánto cuesta el dólar, sino por qué está en ese nivel y cuánto tiempo puede mantenerse allí.
⚖️ El superpeso tiene ganadores y perdedores
Entre los principales beneficiados se encuentran:
Mexicanos que viajan a Estados Unidos.
Importadores.
Empresas que compran maquinaria o tecnología extranjera.
Consumidores de determinados productos importados.
Personas o empresas con determinadas obligaciones denominadas en dólares.
Entre quienes pueden verse perjudicados están:
Familias que reciben remesas.
Exportadores mexicanos.
Empresas con ingresos en dólares y costos principalmente en pesos.
Negocios mexicanos que compiten contra productos importados.
Algunas actividades vinculadas al turismo extranjero.
Trabajadores cuyos empleos dependen de sectores exportadores si la pérdida de competitividad se vuelve prolongada.
La conclusión es clara: el superpeso no es Superman ni es el villano.
Es una moneda que se ha apreciado considerablemente y que está redistribuyendo beneficios y costos dentro de la economía.
🇲🇽 La gran paradoja de México
Durante décadas, los mexicanos aprendieron a asociar un dólar caro con devaluación, inflación e incertidumbre.
Ahora el país enfrenta una situación completamente diferente.
La pregunta ya no es únicamente qué hacer si el dólar continúa subiendo.
También empieza a ser necesario preguntarse qué ocurriría si el dólar continúa bajando y el peso sigue fortaleciéndose.
Un peso fuerte puede aumentar el poder adquisitivo, abaratar importaciones y ayudar a contener determinadas presiones de precios. Pero si la apreciación se vuelve excesiva o demasiado prolongada, puede restar competitividad a los exportadores mexicanos y generar presiones sobre sectores importantes de la economía.
Por eso, más que celebrar o lamentar automáticamente cada movimiento del dólar, resulta necesario observar quién se beneficia, quién pierde y qué fuerzas están detrás de la cotización.
La próxima vez que escuchemos que el dólar está por debajo de los 17 pesos, quizá la pregunta más importante no sea “¿es bueno o malo?”, sino una mucho más sencilla:
¿Bueno o malo para quién?
Para quien recibe remesas, puede ser una mala noticia.
Para quien compra dólares, puede ser excelente.
Para un importador, puede representar grandes ahorros.
Para un exportador, puede convertirse en un desafío.
Y para México, el verdadero reto será conseguir que la fortaleza de su moneda no termine convirtiéndose en una pérdida de competitividad.